Los vehículos de varios miembros del PSOE local de Zalamea aparecen con las ruedas rajadas

Los coches afectados corresponden al del alcalde de Zalamea, el teniente alcalde, una ex concejal socialista y un vecino de la zona

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

En la madrugada del pasado miércoles los vehículos de varios miembros del PSOE local se vieron afectados por actos vandálicos. En concreto los coches dañados han sido el del alcalde de Zalamea, Miguel Ángel Fuentes, el del teniente alcalde Antonio Dávila y el de Amparo Martínez, ex concejal del PSOE en las legislaturas de 2003 y 2008

«Hace quince días ya me rajaron otra rueda, la cambié e interpuse una denuncia, en esta ocasión ha afectado también a otros dos compañeros», informa Antonio Dávila. Además, explica el edil ilipense, que el coche de un vecino de una casa próxima a la del alcalde «también amaneció con una rueda pinchada». Estos actos también han sido denunciados ante la Guardia Civil que se encuentra inmersa en la investigación.

Unos hechos que curiosamente se producen un día antes del inicio de la campaña electoral de las elecciones generales de 28 de abril y en medio de todo el revuelo político por las presentaciones de las candidaturas para las municipales del 26 de mayo. Acontecimientos que sin duda no han resultado indiferente a la hora de pensar en un móvil. «Estoy prácticamente seguro que no está relacionado con algún descontento político porque nunca nos ha pasado nada semejante en la legislatura, aunque sí puede que hayan aprovechado el tirón de las elecciones. Creo que han podido ser alguna o algunas personas que puestas a hacer daño, y carentes de civismo, no ven más allá del vandalismo.», declara Dávila.

Asimismo, agradece el apoyo mostrado por los compañeros del PSOE provincial a través del comunicado publicado ayer. «Como afectados nos unimos a su petición de diálogo, consenso, moderación y condena de la violencia en cualquiera de sus formas. Ahora más que nunca tenemos que denunciar estos hechos, porque más allá del daño material es una acción desafortunada que atenta contra el respeto y la tolerancia».

Por último, Dávila muestra su deseo de que estos ataques cesen para tener una convivencia pacífica en la localidad y los autores de los hechos, los cuales aún se desconocen, recapaciten y estos «actos desafortunados» no se repitan.