La lluvia puso la nota agridulce en la celebración de la Semana Santa

El Nazareno fue venerado en la parroquia por los fieles /V. CENTENO
El Nazareno fue venerado en la parroquia por los fieles / V. CENTENO

La amenaza de agua del Jueves Santo dejó a los ilipenses sin el esperado 'Encuentro' del Nazareno con la Virgen de los Dolores

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Un año más centenares de Ilipenses se congregaron en las calles durante la Semana Santa. Con la particularidad de que este año, la lluvia fue protagonista el Jueves Santo impidiendo que la procesión de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores saliera, y por tanto el esperado encuentro de ambas imágenes en la Plaza de la Constitución se llevara a cabo como es tradición. Por lo demás, el resto de pasos sí que pudieron procesionar, porque pese a la inestabilidad del tiempo, dieron tregua para permitir que los fieles disfrutaran de las otras procesiones.

L a Semana Santa en Zalamea arrancó el 12 de abril con una de las tradiciones más antiguas que se recuerdan; el viacrucis del Viernes de Dolores. Encabezado por el párroco de la localidad, Manuel Moreno, junto a los feligreses, acoge el rezo de las 14 estaciones mientras se van recorriendo las calles del barrio de Arribalavilla. «Todas las estaciones la leyeron los fieles que nos acompañaron con una antorcha por las calles que rodean al castillo», explica Moreno.

El Domingo de Ramos, por su parte, se celebró la procesión que anunciaba el inicio de la Semana Santa. En la localidad, durante este día no procesiona ninguna imagen, puesto que es el párroco local representa la llegada de Jesús de Nazaret a Jerusalén, pasaje bíblico que refleja el inicio de la Semana de Pasión. «El trayecto es muy corto, el cortejo sale de la parroquia Nuestra Señora de los Milagros para dirigirse hacia la capilla del Cristo de la Quinta Angustia, donde finalizó». Antes de empezar la procesión tuvo lugar la bendición de ramas de olivo, que después los vecinos portan durante el recorrido.

El jueves llegó con el peor de los presagios, pues el día amaneció nublado y con previsión de lluvia. Esto no impidió que cientos de ilipenses se congregaran a la salida de la parroquia de Nuestra Señora de los Milagros a la espera de saber si las imágenes iban a salir. Finalmente, el párroco Manuel Moreno, anunció tras una reunión con la junta de la cofradía de Nuestra Señora de los Milagros y el Cristo Yacente y la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que por evitar daños en las imágenes y la amenaza de agua, «las imágenes no saldrán». En ese momento, muchos fueron los feligreses, que apenados por la decisión se resignaron a ver los pasos expuestos en el templo, a los que veneraron pasando por delante y acompañándolos hasta bien entrada la madrugada.

Con el mal sabor de boca del día anterior, llegó el Viernes con una previsión meteorológica algo más esperanzadora que permitió volver a disfrutar de la Semana Santa en la calle.

Por ello, en torno a las 19.30 horas salió por la puerta de la parroquia la procesión del Santo Entierro sale en la procesión del Santo Entierro, con el Cristo Yacente en la sagrada urna y el palio de la Virgen detrás. «Aquí se produce cada año otro de los momentos más especiales porque al finalizar esta procesión se coloca el paso en la plaza con dos cintas sujetadas por las hermanas de la cofradía y la gente pasa a besarlas», explican desde la cofradía de la Virgen de los Dolores.

Esta imagen como cada año volvió a salir sola por la noche en la 'Procesión del Silencio', en la que los vecinos portaron velas para alumbrar a la Virgen Madre, que ya procesiona en soledad tras la muerte de su hijo.

El Sábado de Gloria, a las 23.00 horas tuvo lugar la vigilia pascual de Resurrección, «el acto más importante de toda la semana y la celebración central del año cristiano, porque representa la resurrección de Jesucristo», asevera Moreno. A su vez, añade que esta celebración salpica al resto de domingos del año, que recogen la festividad de ese día.

Por último, con la llegada del domingo, se celebró a las a las 8.30 horas la misa de resurrección y a continuación la procesión de 'La Carrerita', que simboliza el encuentro de la Virgen de la Aurora a hombros de una decena de mujeres con Jesús Resucitado, portado por hombres.

Este se llevó a cabo a la altura del 'Altillo', donde confluye la calle de Correos con la calle Feria, tras la cual se ofició la misa de Pascua a las 12.00 en la Capilla del Cristo, que puso el punto y final a la Semana Santa ilipense de 2019.