Laura García hace historia en el tenis de mesa con el número 221 del ránking mundial

Laura nos muestra parte de su palmarés en su habitación /MARÍA FORTUNA
Laura nos muestra parte de su palmarés en su habitación / MARÍA FORTUNA

La joven ilipense ha sido recientemente nombrada Deportista de Alto Rendimiento por el Consejo Ssuperior de Deportes de España

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Lejos queda ya esa niña aficionada al tenis de mesa a la que le gustaba hacer pulseras con un expediente brillante y contaba su andadura a Hoy Zalamea. Tres años más tarde, la ilipense Laura García con 15 años se ha convertido en una adolescente que sigue con una media de sobresaliente en el instituto pero que ahora juega en División de Honor y ha sido recientemente nombrada deportista de alto rendimiento por el Consejo Superior de Deportes de España. Una mención que ninguna chica más ha ostentado jamás en Zalamea.

Con esta carta de presentación, poco queda que añadir, puesto que desde que comenzó a practicar el tenis de mesa a los 9 años y hasta la actualidad ha protagonizado una carrera imparable de torneos, campeonatos, entrenamientos, pero sobre todo de esfuerzo y entrega que se ha visto recompensado con innumerables trofeos y medallas. Entre ellas que destacan seis nacionales, dos internacionales, más cerca de 70 premios autonómicos, zonales, y territoriales, tanto en nuestra región como en otras. Y es que, por si fuera poco, con los resultados obtenidos en el último campeonato de España que se celebró hace dos semanas en Tarragona, ha logrado el número 221 del ranking mundial, un puesto que nadie antes ha ocupado en Extremadura.

En la actualidad forma parte del equipo Rivas Madrid, compite en División de Honor y el pasado mayo debutó en la categoría más alta que hay, es decir, la liga Iberdrola de Súper División, un logro que solo se permiten personas como ella. No es sencillo pensar que todo este palmarés lo ostenta una joven que cursa 4º de la ESO en el IES Antonio de Nebrija y que no baja del sobresaliente. «El secreto es la organización, tengo que estructurarme muy bien mi tiempo para llegar a todo». Y no es para menos, puesto que cada semana tiene que viajar a Madrid y los fines de semana desplazarse a diferentes puntos del país, consecuencias de competir en una división tan alta.

Temporada inmejorable

Cada temporada se supera, pero esta última que acaba de finalizar es digna de mención.Comenzó con el Campeonato Internacional de Madeira en la que obtuvo dos medallas en cadete individual y tercera en absolutas por equipos. Después llegó en noviembre el Torneo Zonal de Madrid, en el que quedó subcampeona y le permitió clasificarse para el estatal de Valladolid.

Tras ese, el Internacional de Guimaraes en noviembre y el de Playa de Aro en mayo, en ambas pasó al cuadro final, hecho que le ha permitido ostentar este puesto tan destacado en el ranking mundial. «Es fruto de la optimización que está logrando en todas las salidas internacionales, porque no son muchas por el tiempo, pero cuando va obtiene muy buenos resultados. Tiene la mejor posición de la historia, ninguna chica de Extremadura ha estado nunca este lugar en tenis de mesa», explica su entrenador y cómplice de toda su trayectoria, Matías Dávila. Esta temporada también ha ganado medallas en diferentes campeonatos de Madrid, en dobles individuales, doble mixtos y por equipo.

Por último, el reciente campeonato de España celebrado en Tarragona en la segunda quincena de junio. En él empezó jugando e

n juvenil, pese a que su categoría es infantil por ello compitió con niñas que son tres años mayores. «Logramos ir pasando rondas, partido a partido, pero fue todo de mucha intensidad porque eran choques muy difíciles al ser jugadoras de más edad». Los octavos contra Caleya y cuartos ganaron a Reus de forma ajustada 3-2 y el último punto en las dos eliminatorias lo ganó Laura. Finalmente llegaron a semifinales y cayeron ante Ibiza logrando la medalla de bronce.

El día después, explica que dentro del campeonato estatal, llegó el infantil. «Esa sí era mi categoría. Primero por equipo ganamos ajustadas en cuartos contra Collado 3-2, y el último punto, de nuevo, tuve la suerte de conseguirlo yo». Más de dos horas y media de eliminatoria en un proceso «largo y sufrido», que terminaba con ajustados resultados de un punto en cada set que daban más magnitud e intensidad, según explican. «La tele de la Federación retransmitió el partido y mucha gente siguió esa eliminatoria por la medalla», añade su entrenador.

Laura con su entrenador, Matías Dávila, en el campeonato de España
Laura con su entrenador, Matías Dávila, en el campeonato de España / CEDIDA

Tras ganar pasaron a las semifinales que perdieron contra Son Cladera de Baleares, «se nos escapó por el doble, que lo perdimos 3-2, a 15- 13 el último set». La siguiente competición fue la de dobles que jugó con María López, su compañera de siempre del Rivas y con la que también compitió por equipos. «Aquí los partidos fueron muy complicados, en cuarto lo ganamos 3-1 y pasamos a semifinales en la que nos enfrentamos a las primeras cabezas de serie del torneo y nos dieron el paso a la final donde perdimos ante Hanna y Claudia de Cataluña por 3-0». Respecto a la experiencia la joven Laura relata que fue emocionante e inolvidable. «Para la presentación nos iban llamando a las mesas uno a uno y teníamos que ir corriendo, cosa que nunca se había hecho antes».

Pese a tener motivos para estar en las nubes, Laura no levanta los pies del suelo mientras sujeta fuerte la pala. «Jugar otra vez la final de un campeonato de España es complicado y pensar que he llegado ahí, me hace sentir muy afortunada». Diez días de competición sin parar cuyo balance no puede ser mejor; Laura subió al pódium tres veces y consiguió dos bronces y una plata.

Una vez que finalizó, llegaron sus quince merecidos días de vacaciones que finalizaron el pasado martes. Ese día la jugadora ilipense volvió a empuñar la pala para regresar a los entrenamientos. «Mi objetivo para esta temporada es seguir en esta línea y si es por pedir, llegar a estar entre las 100 mejores del mundo», confiesa sonriendo. Lo hace con la satisfacción del recién nombramiento como Deportista de Alto Rendimiento, hecho que favorece la conciliación entre su carrera deportiva y la académica.

De esta manera quizá pueda tener algo más de tiempo para estudiar, aunque a la vista está que no le hace falta, pues Laura opta por la organización y así logra curso tras curso subirse a los pódium con un expediente de sobresaliente en la mano. Respecto al futuro lo tiene claro; «quiero estudiar medicina. Competiré hasta que la carrera me lo permita, pero tampoco quiero dejar el tenis de mesa».

Lo que está claro que tome el camino que sea, dejará huella, como lo ha hecho hasta hoy, habiendo pasado a la historia de Zalamea y de Extremadura por ser la primera deportista en llegar tan alto.