El ilipense José María Gil Tamayo, nombrado Obispo de Ávila

José María Gil Tamayo, nuevo obispo de Ávila. /CEDIDA
José María Gil Tamayo, nuevo obispo de Ávila. / CEDIDA

No será el primer obispo de Ávila que proceda de Zalamea, puesto que en 1638 ocupó esa responsabilidad Diego de Arce y Reinoso

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, nacido en Zalamea, José María Gil Tamayo, es desde el pasado 6 de noviembre nuevo obsipo de la Diócesis de Ávila, cargo que asume tras ejercer los últimos cinco años como portavoz oficila de la Iglesia en España.

Su elección fue annunciada por el Arzobispado de Mérida-Badajoz, donde compareció acompañado del arzobispo de los extremeños, Celso Morga, para dirigir sus primeras palabras a la diócesis que le ha sido encomendada. «No he venido a Ávila a ser servido, sino a servir', tomado de las palabras que dirigió Jesús a sus apóstoles».

Además, recordó Gil Tamayo que no será el primer obispo de Ávila que proceda de Zalamea, puesto que en 1638 ocupó esa responsabilidad Diego de Arce y Reinoso. «No sé si mi pueblo bate el récord de obispos de Ávila», bromeó en su intervención.

Pasado ilipense

Su abuelo y sus tíos tenían bares en Zalamea y su padre fue uno de los muchos extremeños que tuvieron que salir a buscarse la vida como emigrante en Alemania. La vida de José María Gil Tamayo ha transcurrido sin embargo por otros derroteros. Nacido en la localidad es el mayor de tres hermanos y como curiosidad, además de ser sacerdote, y ahora obispo, es periodista.

José María cursó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Badajoz. Fue ordenado sacerdote el 7 de septiembre de 1980 en Benquerencia de la Serena, su primer destino como cura. También realizó su apostolado en otras dos poblaciones de La Serena y del partido judicial de Castuera: Helechal y La Nava. Posteriormente pasó a Cabeza del Buey

.A finales de los años ochenta el entonces obispo de Badajoz, Antonio Montero decide enviarle a la Universidad de Navarra para que estudie Periodismo. Monseñor Montero, no solo le impulsa a licenciarse en Ciencias de la Información sino que a principio de los años noventa le designa director del Secretariado de Medios de Comunicación de la diócesis pacense y transforma la entonces hoja diocesana en el semanario 'Iglesia en Camino', que dirigió durante años.

Precisamente para familiarizarse con el mundo del periodismo y de la edición, Gil Tamayo hizo prácticas un verano en el diario HOY.

Tras una meteórica carrera desde entonces, en octubre de 2006 fue nombrado por Benedicto XVI como consultor del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, y director del secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española. Ahora asume esta nueva responsabilidad en Ávila con «fe, ilusión y entrega».

 

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