La guardería finaliza el curso con la fiesta de graduación

Los alumnos junto a sus madres en la fiesta./M. FORTUNA
Los alumnos junto a sus madres en la fiesta. / M. FORTUNA

Más de una treintena de niños disfrutaron en la piscina de la divertida jornada

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

La guardería municipal concluyó un año más el curso en la tradicional fiesta de graduación que se celebró el pasado 28 de junio. Las instalaciones de la piscina municipal fue el lugar elegido de nuevo debido a las altas temperaturas que se registraron. Una emotiva despedida en la que fueron protagonistas los 32 alumnos que han formado parte del curso 2018/2019.

La jornada comenzó en torno a las 12 de la mañana con la recepción de los niños y sus familiares. En primer lugar tomaron la palabra las tres educadoras del centro, Billi, Candi y Rosa, que dedicaron unas palabras de agradecimiento a los presentes e hicieron una valoración muy positiva del curso que concluía entonces.

«Este año ha bajado el número de alumnos en el aula de mayores, es decir de aquellos que pasan al colegio, pero ha aumentado en la de los pequeños». Pese a este dato cuantitativo, las responsables destacaron que se habían conseguido los objetivos propuestos, el buen comportamiento, el aprendizaje de los niños y ante todo desearon lo mejor a cada uno de ellos tanto en el verano como en el curso siguiente.

En esta ocasión, cambió la dinámica del acto, puesto que comenzaron con la clase de los alumnos mayores. «Realmente el acto es para aquellos que nos dejan y empiezan Educación Infantil en el colegio, por lo que decidimos empezar con ellos». Así se les entregó el tradicional birrete de graduados, una banda amarilla, el diploma y la orla.

Como novedad este año, los futuros escolares realizaron un baile que previamente habían ensayado, ataviados con una entrañable camiseta en la que se podía leer, 'nos vamos al cole'. La actuación provocó risas, aplausos y alguna que otra lágrima de emoción entre los familiares. Tras ellos, fueron nombrando de manera alterna a los alumnos más pequeños que salieron al escenario a recoger en este caso sus medallas, diplomas y una bolsa de chucherías.

Para finalizar la primera parte del acto, una madre de cada grupo dedicó unas palabras a las educadoras, destacado «su dedicación y trabajo con los alumnos». Y como siempre, los alumnos entregaron un detalle para agradecerle el buen trato recibido.

La fiesta continuó con el aperitivo de chucherías, sándwich y zumos que cada año preparan, pero con impaciencia esperando el momento de bañarse en la piscina. El baño de los pequeños estuvo supervisado por socorristas, personal de apoyo y las madres. De esta manera daban la bienvenida al verano y decían adiós a un curso lleno de anécdotas, aprendizaje y crecimiento.