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María Del Mar del Pozo, farmacéutica ilipense Cedida
«El servicio de atención farmacéutica ha sido más necesario que nunca»

«El servicio de atención farmacéutica ha sido más necesario que nunca»

A pesar del miedo, esta farmacéutica se empeñó en que el coronavirus no la paralizaría. Su farmacia ha estado en primera línea en la atención sanitaria a la población durante la pandemia

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Viernes, 29 de mayo 2020, 10:20

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María Del Mar del Pozo, farmacéutica ilipense, cuenta a HOY Zalamea como está viviendo estos meses de alerta sanitaria. Las farmacias han jugado un papel clave en esta crisis, asignándole nuevas funciones o eximiéndole temporalmente de algunas obligaciones, y centrar así sus esfuerzos en la atención a los pacientes.

–Como farmacéutica titular, ¿cómo están viviendo los farmacéuticos esta situación de crisis provocada por el COVID 19?

–Las farmacias han estado en primera línea de atención sanitaria en nuestro pueblo. Ante una situación de absoluta incertidumbre, hemos respondido con serenidad, aportando tranquilidad y sosiego a los pacientes. Hemos sentido miedo ante esta dramática situación, pero nuestra responsabilidad hacia las personas no nos permitía que el pánico nos paralizara. En esta situación de crisis sanitaria, sin ningún sistema de protección a nuestro alcance, hemos tenido que agudizar el ingenio y apelar a la solidaridad de las personas de Zalamea. Esos primeros momentos, fueron terribles. Y sobre mi responsabilidad recaía la salud de mis trabajadores, de los pacientes y que la luz de la farmacia siempre permaneciera encendida. Yo sentía que el servicio de atención farmacéutica era más necesario que nunca dada la situación del Centro de Salud y los alarmantes contagios del personal sanitario. Tengo la satisfacción de que esta farmacia, con sus trabajadores al frente, ha respondido con valentía y coraje a la situación más difícil a la que me he tenido que enfrentar como profesional sanitario. Y ahí seguiremos hasta alcanzar nuestra vida cotidiana.

–¿Qué papel juega la farmacia en estos momentos?

–Las farmacias han demostrado que juegan un papel esencial en el sistema de salud para las personas. En estos momentos, su papel ha sido ampliado, asignándole nuevas funciones o eximiéndole temporalmente de algunas obligaciones para centrar sus esfuerzos en la atención a los pacientes. La labor de asesoramiento ha sido primordial. No puedo dejar de decir que las farmacias comunitarias son un elemento fundamental en el sistema de salud, como se ha demostrado en esta crisis sanitaria.

–¿Qué medidas especiales tomaron para mejorar la seguridad de trabajadores y clientes?

–Los primeros días fueron duros, era muy difícil conseguir materiales de protección. En la farmacia trabajamos cuatro personas, pero para reducir riesgos nos turnábamos de dos en dos. Recurrimos a la solidaridad de las personas de nuestro pueblo, que se volcaron haciendo mascarillas y gracias a ellas pudimos repartirlas, atendiendo sobre todo a las personas más vulnerables. Continuamente eran desinfectadas las zonas de trabajo de la farmacia y al cierre de la jornada se desinfectaba la farmacia en su totalidad, la desinfección se convirtió en una obsesión. Marcamos unas líneas de seguridad y sólo se permitía el acceso de pacientes dos en dos. Luego, poco a poco, nos fuimos haciendo de materiales de seguridad: mascarillas, viseras, mamparas... algunas donadas por ONG a las que siempre estaremos agradecidos. El Sr. Simón dijo que los riesgos que corremos los farmacéuticos son inherentes a nuestra profesión y así debe ser porque no hemos recibido ninguna ayuda.

–¿Han cambiado los hábitos de las personas que acuden a la farmacia?

–Por supuesto, lo más notorio es que ahora vienen a por los medicamentos los hijos, los nietos, los vecinos... han dejado de venir muchas personas mayores, a las que echamos muchísimos de menos y tenemos ganas de volver a verlos. A ver si esto pasa pronto y volvemos a nuestra vida cotidiana. Veo a todas las personas muy pacientes, respetando las distancias de seguridad y todos vienen con guantes y mascarillas.

–¿Cuáles están siendo los productos más demandados a día de hoy? ¿Hay suficiente abastecimiento?

–Los productos más demandados son las mascarillas, guantes, alcohol, geles hidroalcohólicos. Poco a poco están entrando estos productos, a excepción de los guantes, pero llegan a unos precios desorbitados.

–¿Qué opina de la decisión del Gobierno de fijar el precio de las mascarillas?

–Aunque ha llegado tarde, creo que la regulación de las mascarillas quirúrgicas ha sido positiva. Lo suyo habría sido regular el precio en origen, con el fin de evitar desabastecimientos, y no únicamente de precio máximo para su dispensación. Esperemos que esta regulación consiga poner fin a los abusos que hemos sufrido los farmacéuticos y los ciudadanos. No estaría mal que se redujera o eliminara el IVA de estos productos.

–Poco a poco se está volviendo a la normalidad. ¿Cree que la población actuará con responsabilidad ante el miedo de un nuevo rebrote?

–Esperemos que sí, veo a las personas, en general, concienciadas con lo que está en juego. Aunque siempre hay excepciones. En estos casos, las autoridades les tienen que hacer ver que de su responsabilidad depende la salud de todos y la vida de muchas personas especialmente vulnerables. La solidaridad en estos momentos es imprescindible. Yo creo que si todas las personas llevamos mascarillas cuando realicemos actividades no seguras, guardamos la distancia de seguridad y nos desinfectamos las manos con frecuencia en estas actividades; conseguiremos ganarle tiempo al coronavirus y evitaremos cualquier rebrote. Pero éstos son momentos de pocas certezas.

–¿Cómo se han adaptado los ilipenses a esta situación?

–Habrá habido de todo, los niños y niñas parece que se han adaptado bien. A muchas personas de edad avanzada, esta situación de confinamiento, incertidumbre y miedo, los ha dejado un poco desorientados. Otras personas han tenido más dificultades para dejar a un lado sus preocupaciones, lo que les ha generado miedo y ansiedad. En general, tenemos bastante capacidad de adaptación y cuando esta situación pase, habremos superado un gran reto, para muchos uno de los más importantes de su vida. Éste será incorporado a nuestros logros y al conocimiento personal de nosotros mismos.

–¿Quieres mandar un mensaje a sus pacientes y vecinos de Zalamea?

–Quiero agradecerles su responsabilidad y paciencia, han sido unos auténticos héroes. Y pedirles perdón por lo que nos pueda tocar, si en algún momento de estos tiempos difíciles, no se han sentido tratados como se merecen. Esta situación pasará y nos hará más fuertes como personas y como pueblo. La cruz verde de la farmacia siempre seguirá encendida.

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