José Bueno, en su talabartería / cedida

«Mi padre me contagiaba día a día su entusiasmo por el trabajo bien hecho»

Lleva más de 30 años dedicándose a este oficio, superándose y adaptándose a las nuevas tendencias del mercado

Maribel Tena
MARIBEL TENA

José Bueno es uno de los últimos talabarteros de Extremadura. Tiene su taller en Zalamea de la Serena, un oficio que aprendió́ de su padre y éste de su padre. Bueno, por tanto, es la tercera generación en el oficio.

- ¿En qué consiste la talabartería?

- Para mí, la talabartería y la guarnicionería son manifestaciones de arte basadas en la habilidad para trabajar y moldear las pieles -cuero principalmente- con resultado de piezas únicas, hechas mayoritariamente de forma manual, en taller, cuyo resultado es producto y, a la vez, utilidad relacionada con necesidades de primer orden como son: protección, vestido y soporte, siendo estas las funciones principales de los creaciones y razón de ser del gremio al que pertenecen.

Debe tenerse en cuenta y es matiz importante que, pese a considerarse sinónimos, ambos conceptos entrañan complemento a nivel de ocupaciones, pero engloban actividades distintas en sí. Destacando la segunda por ser la que nos ocupa y como muestra citamos: cascos de sillas para montar, collerones y trabajos con paja de centeno.

- ¿Cuántos años lleva dedicándose a ella?

- Toda la vida, mi oficio ha sido transmitido de generación en generación y es la tercera. Excede los treinta años puesto que me inicié a muy corta edad. Durante todo este tiempo he intentado superarme, formarme de manera autodidacta para mejorar y adaptarme a un mercado y a un entorno cambiantes, en los últimos tiempos con más rapidez.

- ¿Cómo fueron sus inicios?

- Ayudando a mi padre, comencé recolectando la paja que sembrábamos en nuestro campo. Él era minucioso en la selección y la elaboración de las piezas y es algo que ha quedado grabado en mi desde los inicios, de ahí la alta consideración a la calidad y el buen acabado que imprimo en los encargos y creaciones que obro. Mi padre me contagiaba día a día su entusiasmo por el trabajo bien hecho, a él le debo el cargo del legado y la valorización de este noble oficio que me ocupa.

- ¿Cómo es el proceso de producción en su trabajo?

- Mi trabajo es realizado a mano, de proceso largo y minucioso, pide paciencia y dedicación tanto al principio, cuando el cliente da las pautas, tomo las medidas, etc; dentro del desarrollo mismo en cuanto a transcripción al patrón, previo diseño y, por supuesto al final, momento en el que someto el producto a una serie de verificaciones y controles que garanticen plena calidad y absoluta satisfacción por parte de los clientes.

En el servicio se cuidan tres aspectos primordiales:

-Adquisición de la materia prima de elevada calidad, principalmente en piel para nuestros productos principales y accesorios. Cosecha directa de paja en nuestra explotación, utilizada para hacer estructura, dar forma, vestir, etc..

-Proceso de fabricación: Observación del mercado y sus tendencias, diseño, patronaje, elaboración con técnicas tradicionales así como otras más recientes, fruto de los avances e innovaciones tecnológicas pero siempre con elevada presencia manual, humana.

-Materiales: piel de cuero principalmente, paja, lona, herraje (hebillas) y lanas gordas.

- ¿Qué tipo de productos crea?

- Tenemos amplia gama, dividida en las líneas que cito a continuación:

1.Hípica / Equitación: abarca zahones, sillas de montar, cabezadas, alforjas, chalecos, polainas o legis.

2.Caza: compuesta por zurrones, fundas de escopeta y rifle, cananas de balas y cartucho, bolsas de ojeo, chaleco de caza, etc…

3.Aperos de labranza para caballos y mulos: collera de trabajo, albardas, albardones, collerones, aparejos, alforjas y enganches de trabajo (a carro) para mulos.

Para ampliar información pueden contactarnos por distintas vías, E-mail: josebueno50@gmail.com; Facebook: (12) Guarnicionera José Bueno y en el teléfono: 667 226 839. Además, recomendamos visitar nuestro nuevo blog, de reciente creación: guarnicioneriabueno@wordpress.com

- ¿Qué es lo que más demandan los clientes?

- Depende de la época del año pero, en general, abundan solicitudes de sillas de montar y los zahones. Contamos con clientela consolidada que nos solicita productos en función de las necesidades del momento.

- ¿Le dedica muchas horas al día a su trabajo?

Puedo afirmar con total seguridad que sí, habitualmente excede la jornada establecida. Al tratarse de piezas artesanales requiere de mucha perseverancia y perfección en su diseño, elaboración y acabado. Tareas en las que no escatimamos ni en tiempo ni en esfuerzo.

- ¿Cuál diría que es su pieza estrella?

- Pues podía enumerar más, pero destacan las sillas de montar a caballo, por el grado de arraigo y perfeccionamiento que tiene este producto en nuestro taller desde los inicios, muchos años ya…

- ¿Realiza encargos personalizados?

- Sí, por supuesto, en todos los productos y a demanda del cliente. Entre las solicitudes de pedidos que nos llegan destacan, además de la concreta medición y adaptación en cuanto a estructura de sillas de montar, por ejemplo, la estampación de las iniciales de la persona propietaria. En nuestro taller, damos especial valor a los productos personalizados, elaborados y adaptados a la persona que nos solicita el encargo. Son únicos. De la misma manera, tenemos muy en cuenta la ergonomía puesto que influye en el confort y el rendimiento, en la satisfacción final de nuestra clientela.

- ¿Con qué tipos de materiales trabaja?

- Son variados, los más recurrentes: cuero, paja, lana e hilos, pegamentos, hebillas, remaches y bálago.

- ¿Qué le hace disfrutar de su trabajo?

- El trabajo bien hecho me reconforta y es gratificante para mí. Disfruto haciéndolo porque me gusta satisfacer las expectativas, e incluso aportar un plus. Por otra parte, me gusta combinar técnicas y materiales tradicionales con otros más punteros aprovechando el desarrollo de la tecnología y nuevos sistemas para conseguir superar los productos ofrecidos por mi taller. La diferenciación y la innovación son esenciales en este campo.

- ¿Ha enseñado el oficio a otras personas? ¿Le gustaría que su negocio continuara con las nuevas generaciones de su familia?

- Sí, justo en este momento estoy en proceso de que mi hijo pueda continuar con el oficio porque sería la manera de perpetuarlo y evitar que se pierdan todos los conocimientos adquiridos fruto del trabajo y la experiencia en nuestra pequeña industria, a lo largo de mi trayectoria profesional así como la de mis predecesores.