ENTREVISTA

«Un despido me cambió la vida y me permitió dedicarme al 'coaching'»

Generosa Dávila /CEDIDA
Generosa Dávila / CEDIDA

Un día no tuvo más remedio que dar un giro a su vida. Lo hizo y hoy aconseja y ayuda a los demás a que se sientan con confianza para buscar empleo

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Ilipense de los pies a la cabeza, confiesa que le cambió la vida un despido laboral. Desde ese momento se dedica a lo que más le gusta, el coaching enfocado hacia el emprendimiento de personas desempleadas. Sus técnicas son conocidas en toda la comarca y la fama adquirida en los cursos que imparte le precede. Hablamos de Generosa Dávila Serván, que hoy comparte con HOY Zalamea su actitud positiva hacia la vida que ha contagiado a todos sus alumnos.

Estudió fuera, pero desde entonces vive en Zalamea ¿Se considera muy ligada al pueblo?

Soy nacida aquí, criada aquí, casada aquí, vivo aquí, mis hijos son de aquí y van al colegio aquí. Estoy totalmente unida a mi pueblo, de hecho nunca me he planteado irme de aquí.

¿Ha habido alguna formación o algún trabajo que haya supuesto un punto de inflexión en su carrera?

Más que un trabajo, un despido. Eso me llevó a sacar lo bueno de lo mal, ver la vida desde la oportunidad que te ofrece lo malo. Cambio de perspectiva, vuelta de tuerca, 'pos-it mostaza', mi alumnado sabe de qué hablo.

¿Cómo sucedió aquello?

Me despidieron hace poco más de tres años, por lo que me quedé desempleada. Tenía un contrato indefinido en la mancomunidad de La Serena y la Ley de racionalización de la Administración Pública impedía que se subvencionara el servicio de empleo y se acabó, terminó el servicio y yo con él. Nueve años después empecé de nuevo a buscar empleo, pero con un mensaje diferente a mis anteriores búsquedas. Ahora sólo tenía que practicar todo lo que había teorizado.

¿Por qué se decantó por el mundo del coaching?

Cuando trabajaba de Agente de empleo, tenía una voz interior que había acallado muchas veces. Me decía necesitas cambiar, tenías que estar haciendo otras cosas… pero a ver quién era capaz de darle volumen a mi voz interior sabiendo lo complicado que es encontrar un trabajo. Cuando recibía o impartía formación, muchas personas me decían si era coach. Al contestar que no, me respondían «pues tienes madera para ello». Así que me fui 10 fines de semana a Sevilla a por mi certificación, y esto me salvó la vida cuando más lo necesitaba.

En relación al coaching ¿considera que hoy en día las personas siempre comienzan con un NO en sus frases o intenciones?

Bueno es lo que hemos adquirido, yo tuve la oportunidad de aprender que las cosas la vida pueden y deben ser de otra manera y eso mismo me ha valido para encontrar un método que a mí me funcionó y quiero que al resto le funcione.

¿En qué se centra exactamente su trabajo en la actualidad?

Ahora mismo estoy impartiendo un curso del Sexpe: Dinamización Comunitaria en Esparragosa de la Serena y como coach/colaboradora de un Proyecto de Diputación que se llama Minería del Emprendimiento. Con mi equipo presentamos proyectos de empleo, emprendimiento, empresa y participación en diferentes convocatorias.

¿Es complicado introducir conceptos como la inteligencia emocional o el desarrollo de la autoestima en zonas rurales pequeñas?

No, realmente. Hemos aprendido a leer y a escribir, abrocharnos los zapatos, a conducir, a enviar correos y comprar por internet. Esto sólo es aprendizaje y yo estoy dispuesta a enseñar, eso sí siempre, hay que tener ganas de aprender y una actitud receptiva.

Ha centrado parte de sus esfuerzos hacia la mujer rural desempleada. ¿Qué le llevó a centrarse en este ámbito tan novedoso?

En realidad la población destinataria no sólo es la femenina, que no significa que al final las participantes sean mujeres en un 75% de los casos. Sin embargo, sí es cierto y siempre he pensado que Extremadura tiene un potencial enorme en mujeres de más de 40 años que hemos dedicado nuestras vidas a otras cosas menos a nosotras y cuando te das cuenta que hay mucho tiempo todavía, es genial. A mí me ha pasado.

¿Cuáles son los métodos o las técnicas principales que emplea en sus grupos?

Diseño las clases desde la empatía, imagino cómo me gustaría que me enseñaran ese concepto, lo meto en una emoción y se fija en su mente. Luego practican en supuestos prácticos cómo hacerlo hasta que vamos a la calle y vemos si funciona. Y si funciona como si no, vemos cómo mejorarlo. Trabajo siempre las capacidades de saber, saber hacer y saber ser, actitudes y valores. Mis alumnos saben que esta última es la que más evalúo.

Después de llevar ya algunos años trabajando en este sector, ¿considera positivos los resultados?

Que te llamen y te digan: «Gene me cogieron de electricista», «gracias a ti me saqué el carnet de conducir», «me he apuntado a un ciclo de grado superior teniendo tres hijos, y lo he aprobado», «he mantenido esa conversación que para mí antes era imposible» etc. Y sobre todo que el 100% del alumnado en su evaluación diga que quiere mucho más. Pues sí considero que son positivos. Pero mis cursos de empleo son sólo de tres semanas, y necesito más tiempo para que los cambios sean permanentes y duraderos. Las personas que quieren trabajar necesitan un acompañamiento real y desde esa perspectiva, mi experiencia y más tiempo, podría haber aún mejores resultados.

En relación con esto, ¿qué nuevos retos se plantea?

El principal es ampliar el curso 'De momento desemplead@' de al menos tres meses. En él quiero incluir diferentes talleres diseñados desde la perspectiva de una persona desempleada, de cómo le gustaría que le encaminaran en la búsqueda de un empleo, de otra forma de orientar, de ser, pensar y sentir. Con el objetivo de que las personas desempleadas nos demos cuenta de que las cosas y nuestras vidas podrían ser de otra manera, y que cualquier momento es bueno. En un momento cambia todo, eres consciente de lo que puedes hacer, el ahora es un momento decisivo. Nos sitúa en un presente, y nos lleva hacia un futuro. Porque va a pasar algo o voy hacer algo para que esto cambie. Y el cambio es pasar del desempleo a empleo y ponerse en el camino para conseguirlo es pasar por esta formación.

Según su punto de vista, ¿qué importancia tiene el coaching en la sociedad actual?

En una sociedad donde le damos a un botón y a continuación tenemos lo que deseamos. Se nos ha olvidado que marcarnos un objetivo lleva detrás constancia, valentía, justicia, sencillez, esfuerzo, ilusión, motivación etc. Por eso trabajamos desde los valores, desde los recursos invisibles y más importantes como la autoconciencia, autocontrol, automotivación, empatía y habilidades emprendedoras.

¿Cree que un programa de coaching se podría llevar a las asociaciones de mujeres de entornos rurales con resultados óptimos?

Edinamiza ha dado respuesta a tu pregunta. Vamos a trabajar con Comuser (Consejo de la mujer de la Serena) el proyecto '¡Estar sembradas!' El sembrar es uno de los actos más importantes que puede realizar el ser humano porque sólo a través suyo puede continuar la vida y de hecho, el sembrar es lo que le permitió al ser humano evolucionar. La idea es utilizar este proceso para aplicarlo en nuestra Asociación: aumentar el empoderamiento, el sentimiento de orgullo de pertenencia y el nivel de compromiso de todas. Además queremos hacer ese trabajo visible a través de la construcción de un jardín vertical en la localidad. Y así, no sólo se contribuye a la misión de la entidad sino también contribuir al desarrollo social de los vecinos entorno a la violencia machista.

¿Qué es lo primero que le diría a una mujer que quiere incorporarse al mundo laboral y no sabe cómo hacerlo?

¡Que hable conmigo!

Con el 8 de marzo tan reciente, ¿qué añadiría a la lucha de la mujer en una sociedad como la actual?

Que la lucha comience por nosotras mismas, pero esa lucha sea un acuerdo entre nuestro mejor y peor yo. Solo desde el entendimiento primero personal y luego grupal podremos ponernos de acuerdo. Me ofrezco a liderar ese cambio, bueno, en realidad lo hago a diario conmigo y los grupos de personas con las que trabajo.