El jinete ilipense, Sergio Guisado, a lomos de su caballo durante una competición / cedida

«Anuncié mi retirada, pero la puerta para volver siempre está abierta»

Una recaída de la lesión que sufrió en marzo le hizo pasar de nuevo por quirófano tras ganar otro campeonato en el mes de agosto

Maribel Tena
MARIBEL TENA

El jinete ilipense Sergio Guisado, de solo 26 años, ha ganado numerosos premios a nivel nacional e internacional. Su afición por los caballos viene desde que tiene uso de razón y tenía una prometedora carrera por delante. Sin embargo, el pasado marzo sufrió una lesión al caerse de su caballo que truncó todos sus planes. Aunque creyó estar completamente recuperado y volvió en agosto para participar en la que fue su última competición, una recaída le obligó a pasar de nuevo por quirófano y a anunciar, al menos temporalmente, su retirada como jinete profesional. HOY Zalamea ha hablado con Guisado sobre su lesión, sus expectativas así como de su afición por este mundo.

- ¿De dónde viene su afición por los caballos?

- Mi afición por los caballos viene desde chico. Yo una vez que tengo uso de razón tengo esa afición tan metida con los caballos.

- ¿Cómo pasó de ser un aficionado a convertirse en un jinete profesional?

- Empecé en la escuela-taller de Zalamea y, aunque llevaba esa afición de siempre conmigo, nunca había tenia contacto con los caballos. En esa escuela taller fui aprendiendo cosas y eso me hizo que me enganchara aún más y quisiera ya dedicarme profesionalmente a ello. Entonces opté por formarme e irme a un club de doma a Gran Canaria.

- ¿Por qué clubes ha pasado?

- Primero estuve en un club de Gran Canaria, situado al sur de la isla, que se llama Horse Riding Canarias. Luego pasé por otro que se llama Club Hípico Canarias y también por Dressage Team. En Cádiz estuve en el Club Hípico Chipiona y por último en el Centro Ecuestre Cortijo Guerra.

- ¿Hay algún jinete que sea una referencia para usted?

- Mi referencia desde chico, fíjate la casualidad, que no es un jinete de doma clásica. Mi referente ha sido un rejoneador que se llama Diego Ventura. Por él y siguiendo el rejoneo, comenzó también mi afición por los caballos. Luego ya tiré por el camino de la doma clásica porque no quería ser torero. Pero sí, él era mi referencia.

- Ha ganado numero premios, pero, ¿hay alguno que considere más especial o que se más importante?

- Sí, el International Dressage Riders Cup. Es un campeonato que se hace en Dublín, es a nivel europeo y es el que más me ha llenado a mí.

- ¿Cómo se prepara a un caballo para competir?

- Con muchísimo tiempo, con muchísima paciencia y muchísimo trabajo. Hay que entrenar todos los días, pero tampoco hay que 'sobreentrenar'. 40 minutitos al día, premio y a la cuadra; y luego tenerle un buen cuidado. Piensa que los caballos son 'atletas' y tienen que llevar una buena alimentación, tienen que hacer sus propios ejercicios, como soltarlos en un caminador eléctrico para que ellos se vayan moviendo. Al final es como un deportista también el caballo.

- ¿Y el jinete?

- Aunque haya gente que no esté muy metida en el mundo y piense que el jinete solo va montando en el caballo y no es cansado, es una actividad muy física. Trabajan muchísimos músculos al montar a caballo, por lo que hay que prepararse bien tanto a nivel técnico en el caballo como físicamente.

- Ganó la Copa Audi en febrero y al mes sufrió una lesión, ¿qué supuso para usted este revés?

- Una pérdida muy grande porque estuve parado mucho tiempo . Estuve sin entrenar y sin competir más de 4 meses, desde marzo hasta agosto, y me perdí muchos campeonatos importantes.

- Se recuperó, volvió a su club en Gran Canaria y al poco tiempo anuncia su retirada…¿qué ocurrió?

- Volví en agosto y quería llegar a una competición que se llama 'Copa Maestro de Doma Clásica', por eso me esforcé demasiado. Quizás debería haber estado con más suavidad y no haber forzado tanto, pero me forcé mucho. Al final llego a esa competición, que es a nivel nacional, y la gano. Entonces me pido una semana de descanso para no forzar más y cuando vuelvo a montar me noto con dolores, pérdida de movilidad en el pie y muchísimas molestias. Ahí fue cuando acudo al traumatólogo y me dijo que me tenía que volver a operar porque tenía una reaída.

- Y eso le llevó a anunciar su retirada.

- Sí, me hizo anunciar que, al menos temporalmente, me tengo que retirar. Los médicos me dijeron que tenía que retirarme y estar a lo mejor un año para poder volver, no apretarme, no tener tanta presión…Entonces me recomendaron anunciar la retirada aunque siempre está la puerta abierta para volver.

- Aún es muy joven y le quedaban muchos años como jinete profesional, ¿como lo está llevando?

- Pues un poco con impotencia porque tengo 26 años y tú puedes ser jinete olímpico con 50 años si llegas. No es un deporte como el fútbol o el atletismo que llega una edad de treinta o treinta y algo que ya te tienes que retirar. Aquí se aguanta un poquito más, entonces al ver que me quedaba tanto camino por delante se siente uno con mucha impotencia.

- ¿Aunque no podrá competir, su futuro estará ligado al mundo del caballo?

- Sí, mi futuro va a seguir ligado al mundo del caballo puesto que me pondré a formar a jinetes, a gente que quiera competir y tener una selección de jinetes para poder llevarlos a la competición profesional.

- Como profesional, ¿qué características cree que debería tener un buen jinete de Doma Clásica?

- Un buen jinete debe ser una persona luchadora, constante, seria y que sea comprometida porque este mundo requiere mucha constancia, mucho trabajo y cumplir siempre.

- ¿Considera que se le da la suficiente importancia a esta disciplina?

- Yo creo que le deberían dar un poco más de importancia. Por ejemplo, en los Juegos Olímpicos salieron españoles muy buenos y que llegaron lejos. Sin embargo, apenas se habló de ellos ni se retransmitió la competición en televisión y yo creo que debería tener un poco más de reconocimiento.

- ¿Qué consejo le daría a alguien que quiera llegar a ser un jinete profesional?

- Pues como he dicho antes, que se esfuerce, y que si es algo que le gusta, que lo luche. Si cree uno en sí mismo, con trabajo y dedicación se llega donde se quiera.