Cuando una profesión se convierte en pasión

Juan Vicente Fernández-Blanco Pérez, es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Sevilla, ha escrito varios libros sobre flora urbana y ha colaborado en varios programas de televisión relacionados con la naturaleza

Juan Vicente Fénandez-Blanco Pérez
GENTE CERCANA

Desde que paseaba de pequeño por los distintos parajes que rodean a su pueblo, Zalamea, a Juan Vicente Fernández-Blanco ya le atraía el gran número de especies de plantas que tenemos en nuestro territorio, sus utilidades y su belleza. Se fue a estudiar a Sevilla allá por los años setenta, aunque según afirma, -no se ha acabado de ir-, puesto que visita su pueblo con bastante regularidad. No se pierde una Semana Santa, un verano y mucho menos una representación teatral de 'El alcalde de Zalamea' en la cual colabora y actúa.
Fernández-Blanco ha llevado a cabo trabajos de educador y formador medioambiental en administraciones públicas, empresas y ayuntamientos, ha impartido cursos de jardinería, dirigido talleres, ha realizado trabajos de guía e instructor en parques botánicos en media Andalucía. Además ha diseñado jardines en los que selecciona las plantas autóctonas que se deben plantar y ha organizado exposiciones. También es autor de varios libros, cuadernillos y hasta una guía botánica sobre los jardines más importantes de Sevilla, ciudad en la que habita y trabaja actualmente.
Este botánico ilipense, confiesa que le encanta venir en Semana Santa a su pueblo, pero no solo por la tradición de las procesiones, el encuentro con los amigos y el ambiente que se vive en estas fechas, más bien lo que realmente le apasiona es ver el campo en esta época del año, cuando las jaras florecen y cuando se ven auténticos mantos lilas que pinta la flor del cantueso. Sus paseos por la charca, la sierra Lora y Cancho Roano le hacen recordar el motivo por el que eligió su profesión.
Juan Vicente es experto en todo tipo de plantas y vegetales, recomienda que las que se puedan utilizar para medicina, alimento, como especia, conservante, etc. deben recogerse de manera correcta, no arrancarla o destrozarla. Presume que en nuestra tierra somos muy ricos en este tipo de vegetales, como puede ser el tomillo, colleja, poleo, tagarninas y un largo etcétera. Además afirma que el turismo en nuestra Zalamea y en el resto de la región no solo depende de la historia, monumentalidad y la cultura de nuestros pueblos, también la naturaleza tiene mucho que ofrecer al visitante. Está dispuesto a crear un jardín botánico con especies autóctonas en la localidad y enseñar la importancia que tienen las plantas, su utilidad y todos sus atractivos, de alguna forma dar a conocer el mundo de los vegetales, su autentica pasión.