Extremadura lidera la tasa nacional de paro de jóvenes que ni estudian ni trabajan

Personas en el Centro Joven de Zafra consultan una oferta de empleo en una fotovoltaica el mes pasado/
Personas en el Centro Joven de Zafra consultan una oferta de empleo en una fotovoltaica el mes pasado

Según el Ministerio de Trabajo, el índice de 'ninis' de entre 16 y 29 años supera el 23%, casi siete puntos más que la media nacional

J. LÓPEZ-LAGO

Lucía Rivera tiene 17 años y vive en Badajoz. Dejó el instituto e hizo un curso de ocio y tiempo libre, pero cuando empezó a buscar trabajo como animadora infantil no la cogían. «Es difícil que te contraten a mi edad. Pero incluso teniendo estudios tampoco hay trabajo. En mis planes está sacarme cuarto de la ESO y después hacer algo. Tengo en mente o ser militar o algún día montar mi propia empresa», cuenta esta joven que está siendo asesorada por Cruz Roja para encontrar su primer empleo.

Prácticamente una de cada cuatro personas de entre 16 y 29 años en Extremadura ni estudia ni trabaja. Por el desánimo que produce, el paro juvenil sigue siendo una de las lacras de la sociedad. Lo recordó el rey Felipe VI en su discurso navideño y es un tema que se aborda cada año desde instituciones europeas y gobiernos nacionales y regionales, que insisten en activar planes especiales de empleo para que personas de entre 16 y 29 años puedan trabajar. En esta franja de edad, Extremadura sigue siendo la comunidad de España más azotada por el paro, con una tasa del 23,5%, la más alta del país, donde la media es del 16,7%. Detrás de Extremadura va Andalucía (22,3%) y Baleares (21,6%), mientras que en el otro extremo País Vasco es donde menos 'ninis' hay (7,6%) junto con Madrid (11,1%).

Los datos son del primer semestre de 2018 y se incluyen en el informe 'Jóvenes y trabajo' del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, el cual hace referencia de manera oficial al concepto 'nini' (persona que ni estudia ni trabaja).

El documento añade posibles explicaciones al fenómeno 'nini': El grupo más numeroso entre los 'ninis' inactivos es aquel que tiene responsabilidades familiares (43,1%), seguidos de aquellos no disponibles para trabajar por motivos de enfermedad o discapacidad (26,1%). El colectivo de desanimados que piensa que no va a encontrar un empleo sin embargo es más pequeño, supone el 7,4%», señala.

Para contextualizar tantos porcentajes hay que tener en cuenta que si rebajamos la edad a los 25 años como tope, solo Grecia, con el 43,7%, tiene una tasa de paro juvenil más alta que la de España, del 36,3%, valores muy alejados de Alemania, que con el 6,6% tiene la tasa de paro juvenil más baja de Europa.

Por otro lado, entre los 25 y los 54 años la tasa de paro en la región se rebaja al 21,1%, un índice sobre el que pesa sobre todo el desempleo femenino, que alcanza el 26,8% mientras que el masculino es del 16,4%.

«Los jóvenes con titulación valoran más encontrar empleo fuera, donde las condiciones son mejores»

«Los jóvenes con titulación valoran más encontrar empleo fuera, donde las condiciones son mejores» teresa rasero, Plan Empleo Cruz Roja Badajoz

Hasta aquí, los números que reflejan el estado del paro a edades tempranas. Pero si analizamos la tendencia de los últimos años hay que saber que el panorama ha mejorado respecto a hace diez años. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en 2018 en Extremadura el índice de parados en la franja que va de 20 a 24 años ha sido del 9,6%, por debajo de la media nacional, cuando en 2008 era del 15,5%, por encima de la media. Sin embargo, entre los 25 y los 34 años los datos se vuelven peores en la región y la tendencia es negativa. Esto es, si en 2008 la tasa de paro en esta franja era del 22,5%, en 2018 ha subido al 28,1%, el índice más alto de España.

El dato indica que es a partir de los 24 años cuando hallar empleo en Extremadura se vuelve más complicado que en ningún otro lugar del país. También que la incorporación al trabajo entre la gente que ronda los treinta es ahora más difícil que hace diez años.

Precariedad que desanima

Teresa Rasero es coordinadora del Plan de Empleo de Cruz Roja Badajoz. En su departamento ponen en contacto a desempleados con empresas que necesitan cubrir sus plantillas.

Trabajan con varios tramos de edad y el perfil de los jóvenes suele ser el de chicos y chicas que dejaron de estudiar y se alejaron del sistema educativo, lo cual rebaja sus posibilidades para entrar en el mercado laboral, señala Rasero. Tener un título influye, dice, pero en su opinión son muchos más los factores que llevan al altísimo índice de desempleo juvenil que hay en Extremadura.

«Por un lado, los jóvenes con titulación valoran más positivamente encontrar un empleo fuera de Extremadura, donde hay más oportunidades y las condiciones son mejores, en parte porque tenemos la autoestima baja y esto hace que gente cualificada se vaya fuera a trabajar», explica. Por otro lado, señala que para jóvenes que ni estudian ni trabajan la alternativa de dedicarse al campo no les seduce y por eso los pueblos se van despoblando.

En el trabajo que desarrolla a diario esta especialista de Cruz Roja, Rasero ha detectado además que a muchos jóvenes que buscan empleo les cuesta entender que deben volver al sistema educativo para adquirir formación. Sin embargo, «cuando dan ese paso y logran ser seleccionados, normalmente en áreas como la hostelería, el comercio o la estética, se enfrentan a unos contratos precarios que los desaniman».

 

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