La banda municipal de música interpretó con éxito el II concierto sacro de la localidad

La banda de música tras finalizar el concierto. :: /CEDIDA
La banda de música tras finalizar el concierto. :: / CEDIDA

Interpretaron entre otras 'Perdona tu pueblo', 'Pecador de hombre' 'La Saeta' o el 'El Silencio'.

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

La banda municipal de música volvió por segundo año consecutivo a dar la bienvenida a la Semana de Pasión en Zalamea con el concierto sacro de marchas procesionales. Este se presenta como una de las citas más importantes para la joven agrupación ilipense que ensayó con disciplina los meses anteriores para que todo saliera bien. Y así fue, el 6 de abril, la parroquia de nuestra señora de los milagros se llenó de vecinos para asistir a la cita musical.

Un total de treinta y ocho músicos de todas las edades fueron los protagonistas de la audición. Para la ocasión, como ya anunció previamente al dar la bienvenida a los asistentes su director, Miguel Ángel Martín, habían preparado una exclusiva variedad de partituras acordes a la fecha.

Tras los aplausos comenzaron las primeras notas musicales de las mismas que hicieron el pasado año; 'Perdona tu pueblo', 'Pecador de hombre', que son cantos litúrgicos. Seguidamente 'La Saeta' que lo interpretó un solo de trompeta y tambor que tocaron dos de los niños y 'El Silencio'.

A estas este año añadieron otras tres; 'Triunfal' un himno eucarístico que se canta mucho, 'Señora de los Ángeles' y 'Madre de Dios del Patrocinio', que es una marcha dedicada al Cristo del Cachorro. Tras finalizar los últimos acordes, el público se puso en pie agradecido a la joven banda por el concierto. «Pese a llevar a penas tres años de andadura los músicos están cogiendo mucha experiencia debido a la dedicación que tienen en cada ensayó»,

Por otro lado, cabe recordar que el pasado año el agua no permitió a la banda estrenarse en la calle durante la Semana Santa, pese a la ilusión puesta por todos sus integrantes y este año el pronóstico meteorológico no era mucho mejor. Aún así, gracias a la tregua que el tiempo dio el viernes santo, los jóvenes músicos empuñaron sus instrumentos y por fin, tras nervios e incertidumbre pusieron la banda sonora a la procesión del Santo Entierro.

La ilusión en la cara de los músicos era palpable, al igual que en la de los vecinos que alabaron la hazaña debido a que había integrantes que no tenían mucha edad «y aún así aguantaron estoicamente. Fue precioso, daba gusto escucharlo por la elegancia y la delicadeza con la que tocaron», expresó una emocionada vecina.