El alcalde de Zalamea también espera un desenlace

Miguel Ángel Fuentes, en el centro, candidato socialista y alcalde en los últimos cuatro años /HOY
Miguel Ángel Fuentes, en el centro, candidato socialista y alcalde en los últimos cuatro años / HOY

Izquierda Unida decidirá el jueves si votarse a sí mismo para propiciar el sorteo o apoyando directamente al candidato socialista

EFE

El alcalde de Zalamea, famoso gracias a la obra de Calderón de la Barca, puede ser designado el próximo día 15 por el lanzamiento de una moneda si el candidato de IU, Benjamín Sánchez, decide no votar al PSOE y revivir una historia de ultrajes y ofensas, en este caso entre las fuerzas de izquierda en el municipio.

Y es que si Sánchez, de 62 años, concejal desde el año 79, aunque en los últimos cuatro años ha estado fuera del Ayuntamiento, no se decanta por nadie, será la suerte la que tendrá que resolver el empate a 1.049 votos y cinco ediles que han recibido los candidatos del PSOE y PP que optan a ser el Pedro Crespo de la próxima legislatura municipal en Zalamea.

Tras las elecciones del pasado 26 de marzo, la localidad extremeña, vive por tanto una nueva trama teatral, cuyo desenlace no se conocerá en principio hasta el próximo jueves, cuando se decida en asamblea por parte de Unidas por Zalamea: IU/Podemos, como deberá actuar Benjamín Sánchez, si votándose a sí mismo para propiciar el sorteo o apoyando directamente al candidato socialista y alcalde en los últimos cuatro años, Miguel Ángel Fuentes.

En declaraciones a Efe, el único edil de IU/Podemos dice no estar dispuesto a resolver la intriga de su propia decisión para no condicionar el voto de sus compañeros pero sí reconoce que las posturas van a estar muy igualadas entre apoyar a Fuentes o dejar que sea la suerte quien decida el nombre del nuevo alcalde de Zalamea.

«Estamos muy quemados», se justifica Benjamín Sánchez para explicar que no esté claro el apoyo a los socialistas, «cuando ellos han necesitado de nosotros hemos hecho lo posible y lo imposible por darle nuestro apoyo, pero después, ya si te he visto no me acuerdo. Ese es el problema, que nos machacan en cuando pueden».

En ese sentido recuerda como en la legislatura del 83 al 87 IU llegó a un acuerdo con el PSOE para el gobierno del Ayuntamiento de Zalamea de la Serena, pero el idilio les duró poco porque tres meses después se rompió el pacto y «además -puntualiza- se echaron en brazos del único concejal que había en Extremadura del partido Demócrata Liberal de Garriges Walker».