Agricultura crea una bolsa de tierras para cultivar, entre otras, 250 hectáreas de riego en desuso de Zalamea

La visita de Manuel Mejías a la localidad para presentar la iniciativa /CEDIDA
La visita de Manuel Mejías a la localidad para presentar la iniciativa / CEDIDA

El secretario general de Desarrollo Rural, Manuel Mejías, visitó la localidad el pasado 6 de noviembre

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

El pasado 20 de octubre la Junta de Extremadura puso en marcha una iniciativa que pretende aprovechar 4.618 hectáreas de regadío que ahora mismo no son explotadas o son usadas por sus dueños para otros fines ajenos a los agrarios. La Consejería de Medio Ambiente ha creado la bolsa de tierras de regadío de Extremadura (Botrex) que permitirá que propietarios de parcelas y demandantes de ellas puedan contactar con más facilidad y cerrar un acuerdo.

La bolsa se circunscribe a seis zonas regables de la comunidad que van desde el norte, hasta el suroeste, área en la que se encuentra Zalamea con 251 hectáreas de riego en desuso.

Visita a Zalamea

Para informar en detalle de este proyecto, el pasado 6 de noviembre el secretario general de Desarrollo Rural y Territorio de la Junta, Manuel Mejías se desplazó hasta la localidad para presentar la bolsa de tierras de regadío en Extremadura, y en particular lo que compete al terreno de Zalamea.

A la charla, en la que estuvieron presentes en representación local el alcalde ilipense, Miguel Ángel Fuentes y el presidente de la comunidad de Regantes de Docenario, Antonio Galán. Asimismo, estuvieron presentes una decena de agricultores al ser los principales destinatarios de esta iniciativa regional.

«Hablamos mucho de poner nuevos regadíos pero la realidad es que ya tenemos zonas regables que apenas se usan. Regadíos hay pero no se utilizan. La bolsa busca acabar con eso, puesto que es una oportunidad para propietarios de parcelas que quieren arrendarlas o venderlas y para los demandantes que quieren cultivarlas. Se presenta como un proyecto pionero con buenas expectativas porque hay demanda en determinadas zonas».

La bolsa de tierras de regadío aparece como un recurso más frente al abandono y la infrautilización de las tierras. «Tenemos agua y sol para favorecer el desarrollo regional y para ser más dinámicos desde el punto de vista agroambiental y empresarial. Hay que aprovecharlo», declaró el secretario general .

« Hay grandes esperanzas en conseguir eso sobre todo porque estoy convencido de que cuando se hagan las primeras compras o arrendamientos de tierras y se empiecen a cultivar se va a producir un efecto llamada para poner en valor otras parcelas de esas zonas», concluyó Mejías.

 

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