Un pequeño capricho

Un empresario de Zalamea tiene como mascotas burritas enanas de raza marroquí y rumanas

Nano con su amigo Juan Vicente en la finca acompañados por las burritas enanas
BURRITAS ENANAS

Hay muchos aficionados a la cría de canarios, conejillos de indias, periquitos, perros de raza, peces de colores o cualquier otra mascota de compañía. Para unos tan solo se necesita un pequeño patio para cuidarlos, una jaula voladero o una pecera o acuario. Pero en el caso de Victoriano Murillo, 'Nano' para los amigos, un empresario de la hostelería de Zalamea de la Serena, el lugar que ha tenido que habilitar para criar a sus animales preferidos es una pequeña finca cercada con un establo, puesto que sus mascotas son, nada más y nada menos que burritas enanas de raza rumana y marroquí.
Todo comenzó con la compra de un par de ejemplares para una pequeña carroza con la que pasea a su hija Noelia en romerías y fiestas. Unas burritas muy mansas, dóciles y obedientes de apenas un metro de altura. Pero lo que en un principio iba a ser un juguete para la niña, terminó siendo un capricho para el padre, compró un macho y varias burritas más, habilitó en una finca de su propiedad un lugar para cuidarlas y en la actualidad ha pasado de la treintena de estos simpáticos animales, sin contar con las diez que están preñadas y que muy pronto contribuirán a ampliar la ganadería.
'Nano', que regenta el Hostal Restaurante La Perla de esta localidad, siempre busca un hueco a lo largo del día para ir a cuidar a su; Bartolito, Perlita, Toledana, Pantojita, Cartujana,...que son algunos de los nombres que ha puesto a sus mascotas. Nada más entrar en la finca, todos los animales corren a su lado y, los que se quedan un poco rezagados, acuden nada más oír la llamada de su amo. Mientras reciben su ración de cebada y heno, su propietario observa orgulloso a sus equinos en miniatura, a los que mima hablándoles y acariciándolos. En muchas ocasiones lo acompaña su amigo Juan Vicente, que también se está aficionando a este mundo y juntos comparten experiencias y se ayudan mutuamente en la cría de las burritas enanas. -'De las nuevas crías he tenido que ir vendiendo algunas y otras incluso regalando porque como están los tiempos no es plan tenerlas solo para darles de comer, pero al menos me queda la satisfacción de estar criando unos animales de los que me he enamorado, por lo cariñosos, dóciles y bonitos que son', afirma nuestro singular ganadero.
La principal utilización de estos animales es el recreo, en Zalamea las pasean por las calles de la localidad durante las actividades paralelas a la obra de teatro, y como no, la feria y la romería de San Isidro son esperadas durante todo el año, sobre todo por Noelia y sus primas, que a pesar de su corta edad las dominan a la perfección, y si las montan, la distancia hasta el suelo no es un peligro.
Anteriormente, con esto de que a nuestro protagonista le gustan los animales en 'miniatura', tenía varios ponis que ahora conviven con las burritas en el mismo cercado. Y por aquello de que se trata de dos especies que comparten la misma genética, el próximo reto de 'Nano' es criar mulas y burdéganos enanos. Una especie hibrida que conseguirá del cruce entre las burritas y los ponéis.
Después de todo, las más de treinta burritas enanas de Victoriano, la media docena de ponis, las diez crías que vienen de camino y las mulitas que piensa conseguir del cruce entre caballitos y burritas, hay que considerarlo tan solo como un 'pequeño capricho'.