La crecida del arroyo Cagancha destroza dos puentes

Durante el pasado martes y miércoles cayeron 80 litros por metro cuadrado

Estado en el que ha quedado el puente que une la depuradora con Docenario
TEMPORAL

Tras las últimas lluvias del pasado martes y miércoles, no se han producido daños de consideración en el municipio sin embargo, la crecida del arroyo que pasa por la localidad ha arrastrado todo tipo de maleza cerrando los ojos de dos de los puentes y causando destrozos de consideración, uno de ellos el de Cancho Roano por el que prácticamente no se puede circular.

A pesar de que han sido casi 80 litros por metro cuadrado los que han caído durante el pasado martes y miércoles en la localidad, no se han producido daños de consideración a causa de la lluvia, ya que el agua no ha caído torrencialmente como en otras ocasiones, en las que sí se han inundado casas en algunas zonas del pueblo. 

No obstante, debido a la crecida del arroyo 'Cagancha' que pasa por el casco urbano y donde se vierten las aguas residuales del pueblo, la corriente ha arrastrado todo tipo de maleza tapando los ojos del puente que une Docenario con la depuradora de agua, el cauce del arroyo se ha desviado formando un gran balsa de agua en uno de los laterales sin encontrar salida, por lo que el Ayuntamiento de la localidad tuvo que contratar una excavadora para llevar de nuevo el agua a su cauce y limpiar el puente para que el agua del arroyo continuase circulando con normalidad.  

EL PUENTE DE CANCHO ROANO HA QUEDADO IMPRACTICABLE

Apenas un kilómetro más abajo, en el mismo paraje en el que se encuentra el yacimiento de Cancho Roano, otro pequeño puente construido con cinco tubos de tan solo  90 cm de diámetro, ha sido afectado considerablemente por la riada, el agua ha pasado por encima y por los laterales,  provocando dos grandes socavones a cada lado del puente, quedando prácticamente suelto.

Aunque estos puentes unen caminos vecinales, se trata de dos zonas bastante transitada por cazadores y agricultores, sobre todo en esta época puesto que nos encontramos en plena campaña de la recogida de la aceituna, y uno de ellos, concretamente el de Cancho Roano, es el que une una ruta senderista entre Docenario y el yacimiento tartésico.