El ayuntamiento rehabilita las calles del casco antiguo, dándoles un aspecto lo más parecido a su origen.

Se ha eliminado el pavimento de cemento y hormigón de las calles más emblemáticas de la zona y se han empedrado con piedras autóctonas.

Aspecto que ofrece la calle Sol después de su rehabilitación.
RECUPERACIÓN DEL CASCO ANTIGUO

Hasta hace muy poco tiempo, el casco antiguo de Zalamea de la Serena, pasaba prácticamente desapercibido, las calles estaban pavimentadas con cemento y hormigón y las aceras con bordillos y baldosas, nada tenían que ver con el estado original de la zona más emblemática de la localidad, calles que contrastaban con los robustos muros del castillo y la belleza de la arquitectura popular de la mayoría de las viviendas.
Este casco antiguo cuya zona abarca principalmente el barrio de 'Arribalavilla' como se le llama popularmente en el pueblo, poco a poco va adquiriendo su forma original, o al menos lo más parecido al barrio en que comenzó a construirse el caserío de la población. El pavimento de cemento ha pasado a ser empedrado con cantos autóctonos, en plataforma única, sin bordillos, aunque los laterales de las calles están ejecutados con baldosas de granito dejando un amplio espacio para los peatones y un solo carril para los vehículos, ya que estos pueden circular solamente en una dirección.
Estas obras se están llevando a cabo con fondos municipales a los que hay que sumar aportaciones de la Junta de Extremadura y los trabajadores del AEPSA.
Ahora pasear por el casco antiguo de Zalamea, deja una impresión totalmente distinta, estas calles recientemente rehabilitadas recuerdan los orígenes de la localidad, calles a las que se les ha devuelto el encanto de una zona merecedora de ser visitada y se puede decir que han pasado a formar parte del rico patrimonio histórico y artístico del pueblo.