La XVIII edición de El alcalde de Zalamea, estrenará vestuario.

Un curso de diseño y confección de trajes de época formará a un total de 15 mujeres de la localidad para que se pueda renovar el vestuario.

Alumnas del curso y encargadas del vestuario en 'El Alcalde de Zalamea'
TEATRO

'El Alcalde de Zalamea' llega a la 'mayoría de edad', son ya dieciocho años representando los hechos acaecidos en esta localidad e inmortalizados por Calderón de la Barca. Desde que en 1994, un grupo de 'locos teatreros', como definió el director, Miguel Nieto, por su intrepidez y arrojo a los actores voluntarios que se ofrecieron para la primera edición, esta fiesta popular ha ido mejorando año a año y ofreciendo alguna novedad en todas y cada una de sus ediciones, como han sido nuevas actividades paralelas, algunas variaciones en el decorado, el entoldado que cubre todo el casco antiguo del pueblo, nuevas escenas a las que se han añadido otros personajes, etc... Incluso se han creado asociaciones para la recreación de oficios antiguos en el mercado de época y la de amigos del teatro, (ATREZA).
En esta nueva edición, que se llevará a cabo el tercer fin de semana de agosto de 2011, algunas mujeres de Atreza y de la Asociación de Mujeres de esta localidad, aunque siempre se han encargado de la difícil labor de vestir a más de 600 actores, ahora estarán más especializadas en el tema. Esto se debe al curso de diseño y confección de trajes de época que se les está impartiendo. Ahora dispondrán de nuevas herramientas para poder confeccionar los trajes para los actores de esta obra que se ha convertido en una fiesta popular a la que acuden miles de visitantes. Las alumnas de este curso están aprendiendo, según indicaba a este medio; Luz Viana Ruíz, monitora del mismo, nuevas pautas de diseño, nuevos materiales y tejidos y la mejor forma de cortarlos, adornarlos y coserlos.
Pero no solo están aprendiendo técnicas de costura, edemas, en este cuso se incluyen los conocimientos en todo el proceso teatral, desde la propuesta de la idea, hasta la puesta en escena, el mantenimiento del vestuario, la limpieza y la forma de ordenarlo puesto que se trata de un montaje de amplias proporciones. En esta especialidad de costura están teniendo en cuenta las prioridades de este tipo de trajes, acabados desde el punto de vista de la escena, la comodidad del actor y la confección del mismo, dando principal atención a la rapidez con la que el intérprete tenga que cambiarse, sin olvidar el diseño que marque la estética de la época.
Este grupo de mujeres, que siempre han estado comprometidas y concienciadas con el trabajo que han realizado durante las diecisiete ediciones anteriores, ahora se convertirán en autenticas especialistas en una labor que a su vez engrandecerá aun más esta representación teatral, en la que todo un pueblo se sube al escenario para revivir los hechos que llevaron a Pedro Crespo a convertirse en un monumento vivo de esta localidad.